Azul
Azul se encuentra a trescientos kilómetros de Buenos Aires, en el corazón de la Pampa húmeda. Desde Azul, desde esta ciudad que parece haberse escapado de un libro de Rubén Darío, el general Rosas comenzó a mediados del siglo XIX la Campaña del Sur, la que convirtió a Argentina durante un siglo en uno de los países más ricos del mundo al conquistar toda la Pampa, ese continente que no conoce otra frontera que el horizonte. Las estancias de la Pampa se extienden por su imposible geografía salpicando sus campos de horizontalidad: miles de hectáreas que en nuestras divididas tierras europeas llevarían nombres de provincias, e incluso de países. Argentina es un continente que toca con un pie las frías aguas del Antártico y con su cabeza las altas cumbres de los Andes.
En Azul se encuentra la biblioteca cervantina privada más importante de toda América. Desde principios del siglo XX, el doctor Bartolomé Ronco dedicó parte de su hacienda (casi las tres cuartas partes) en comprar libros. Sólo dos títulos que llenaos de joyas las estanterías de su biblioteca: el “Quijote” de Miguel de Cervantes y el “Martín Fierro” de José Hernández; dos héroes cara a cara, dos héroes que se miran y se retan desde sus reinos de papel más allá de cualquier geografía, de cualquier tiempo. Biblioteca espectacular, sorprendente, mágica por sus títulos y por sus caprichos: ahí está el magnífico ejemplar del “Martín Fierro”, edición sólo para bibliófilos con las firmas de Jorge Luis Borges, Rafael Alberti y de tantos otros escritores que llenan los libros de historia.
En 1932 el Dr. Bartolomé Rondo expuso por primera vez su espléndida colección de Quijotes en el Teatro Español, en el centro y corazón de Azul; colección que siguió creciendo con los años y que su viuda donó, con su casa y con sus pertenencias, a la Biblioteca Popular en los años ochenta a la Biblioteca Popular de Azul; colección que ha vuelto a resucitar en estos años de celebraciones quijotescas (al final, alguna cosa buena quedará de tanto ruido y de pocas nueces), colección que ha colocado a Azul como la ciudad cervantina de Argentina (como Guanajuato lo es de México). El año pasado por el mes de noviembre se inauguró la segunda exposición cervantina en Azul, en el remodelado y magnífico Teatro Español. Los ejemplares cervantinos de Bartolomé Ronco, que abarcan desde ediciones del siglo XVII hasta el XX, volvieron a brillar con luz propia, junto a piezas de artesanía de Talavera de la Reina, a cuchillos y botellas, postales y recortes de tema quijotesco. Y desde ese momento, la fama cervantina de Azul no ha dejado de crecer y sus libros han invadido el corazón de miles de lectores por toda Argentina: en Rosario, en el Congreso de la Lengua, inaugurado por sus Majestades los Reyes, en Buenos Aires, en la Feria del libro y en la Universidad, en la ciudad de Tandil…
Con su colección cervantina, con su magnífica exposición –y magnífico catálogo- en el Teatro Español, de la que se hizo eco desde el Diario Clarín a la Revista de Aerolíneas Argentinas, Azul se ha convertido en la ciudad cervantina de Argentina, espejo en el Sur de América de su hermana mexicana de Guanajuato, ciudad hermana de nuestra cervantina Alcalá de Henares. ¡Qué hermoso homenaje del Quijote el de conseguir enlazar desde Alcalá a todas las ciudades cervantinas de todo el mundo!
En Azul se encuentra la biblioteca cervantina privada más importante de toda América. Desde principios del siglo XX, el doctor Bartolomé Ronco dedicó parte de su hacienda (casi las tres cuartas partes) en comprar libros. Sólo dos títulos que llenaos de joyas las estanterías de su biblioteca: el “Quijote” de Miguel de Cervantes y el “Martín Fierro” de José Hernández; dos héroes cara a cara, dos héroes que se miran y se retan desde sus reinos de papel más allá de cualquier geografía, de cualquier tiempo. Biblioteca espectacular, sorprendente, mágica por sus títulos y por sus caprichos: ahí está el magnífico ejemplar del “Martín Fierro”, edición sólo para bibliófilos con las firmas de Jorge Luis Borges, Rafael Alberti y de tantos otros escritores que llenan los libros de historia.
En 1932 el Dr. Bartolomé Rondo expuso por primera vez su espléndida colección de Quijotes en el Teatro Español, en el centro y corazón de Azul; colección que siguió creciendo con los años y que su viuda donó, con su casa y con sus pertenencias, a la Biblioteca Popular en los años ochenta a la Biblioteca Popular de Azul; colección que ha vuelto a resucitar en estos años de celebraciones quijotescas (al final, alguna cosa buena quedará de tanto ruido y de pocas nueces), colección que ha colocado a Azul como la ciudad cervantina de Argentina (como Guanajuato lo es de México). El año pasado por el mes de noviembre se inauguró la segunda exposición cervantina en Azul, en el remodelado y magnífico Teatro Español. Los ejemplares cervantinos de Bartolomé Ronco, que abarcan desde ediciones del siglo XVII hasta el XX, volvieron a brillar con luz propia, junto a piezas de artesanía de Talavera de la Reina, a cuchillos y botellas, postales y recortes de tema quijotesco. Y desde ese momento, la fama cervantina de Azul no ha dejado de crecer y sus libros han invadido el corazón de miles de lectores por toda Argentina: en Rosario, en el Congreso de la Lengua, inaugurado por sus Majestades los Reyes, en Buenos Aires, en la Feria del libro y en la Universidad, en la ciudad de Tandil…
Con su colección cervantina, con su magnífica exposición –y magnífico catálogo- en el Teatro Español, de la que se hizo eco desde el Diario Clarín a la Revista de Aerolíneas Argentinas, Azul se ha convertido en la ciudad cervantina de Argentina, espejo en el Sur de América de su hermana mexicana de Guanajuato, ciudad hermana de nuestra cervantina Alcalá de Henares. ¡Qué hermoso homenaje del Quijote el de conseguir enlazar desde Alcalá a todas las ciudades cervantinas de todo el mundo!

1 Comments:
AZUL, noviembre de 2008
Este año el SEGUNDO FESTIVAL CERVANTINO SE realizó desde el jueves 30 de octubre hasta el domingo 16 de noviembre. Durante esos días hubo variadas manifestaciones artísticas, relacionadas con la música, el teatro, la plástica, el deporte, en definitiva, muchas propuestas donde participaron establecimiento educativos, instituciones, organizaciones civiles, agrupaciones y la comunidad en general.
En en el Cine Universal de la ciudad de Azul, se continúa proyectándose la película Los Sueños de Don Bartolo.
A pedido del público vuelve en su segunda semana consecutiva de proyección en el Cine Universal el mediometraje dirigido por el azuleño Jorge Omar Pérez denominado "Los Sueños de Don Bartolo".
Las funciones están previstas desde el próximo viernes 21 al miércoles 26 del corriente a las 20,30 y 21,30 hs todos los días.
El mediometraje está protagonizado por Víctor Laplace junto a la actriz azuleña María del Carmen Racciatti.
Completan el elenco los actores Sergio Camarotte como el Capitán Rufino Solano, el Arq. Carlos Fortunato como Don Quijote, Héctor Pitluk como Martín Fierro, Cristian Bernardo como Sancho Panza, Norma Peralta como la cautiva y Neldo Hernández como el Cacique Calfucurá. Participan además alumnas y alumnos del Instituto Terpsícore bajo la dirección coreográfica de Popi Turón y el Ballet Folclórico Municipal a cargo de Rodolfo Aducci.
El equipo técnico estuvo integrado por Sergio Silva en edición y cámara, Mónica Pérez A. de Jacobson como dialoguista, Juan Carlos Maddío en música, Ana María Pérez en Peinados y tintura, Mónica Gutiérrez en postizos, Luis Vazzano en Vestuario de Don Quijote, Luis Librandi en diseño gráfico y Adriana Olguín en maquillaje.
Desde hoy y hasta el miércoles vuelve a proyectarse el mediometraje "Los Sueños de Don Bartolo". (Noticia extraída del diario EL TIEMPO de Azul, Argentina)
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